lunes, 5 de noviembre de 2007

Haya de la Torre y la escopeta de dos cañones

El doble discurso y la traición es algo que siempre ha caracterizado al Apra a lo largo de su historia, y aunque siempre haya sido negado o soslayado, desde las tribunas del aprismo, nunca lo han podido ocultar pues es imposible tapar el sol con un dedo.

Las evidencias demuestran que Haya de la Torre era un obsesionado por el poder y que no vacilaba en claudicar sus supuestos principios o ideales; claros ejemplos como "la convivencia con el pradismo" o "la coalición Apra-Uno", son sólo el hilo de la madeja.

Ya en el año 1928, José Carlos Mariátegui escribió: "Haya sufre demasiado el demonio del caudillismo y del personalismo. (...) Yo le escribí haciendo serios reparos al carácter personalista de su acción y, sobre todo, la tendencia a constituir el Apra como partido y no como alianza y abandonar cada vez más la teoría y la práctica del socialismo"

El historiador Nelson Manrique ha escrito una columna muy interesante en donde muestra algunas fuentes muy valiosas que nos ayudan a comprender mejor, qué cosa es el Apra.


El antiimperialismo de Haya de la Torre
Por Nelson Manrique

Un tema con una larga tradición en el análisis de la historia del Apra es el de la 'traición' a los principios fundacionales. Este se origina en la comparación entre el ideario original del partido de Haya de la Torre dado a publicidad, y la práctica política concreta que el Apra ha desarrollado. Un excelente ensayo del profesor Thomas M. Davies Jr. (The Indigenismo of the Peruvian Aprista Party. A Reinterpretation. The Hispanic American Historical Review. Vol. LI, No. 4, 1971), sugiere una lectura diferente. Basado en una convincente documentación, Davies sostiene que "Haya desarrolló una ideología que resultaba atractiva para los intelectuales, los radicales, y las clases populares, pero luego la negaba en reuniones confidenciales que sostenía con miembros de la clase alta y los negocios".

De las evidencias que Davies expone, es especialmente sorprendente el informe que el embajador de los Estados Unidos en el Perú, Mr. Fred Morris Dearing, elevó a la Secretaría de Estado de los EE.UU. el 7 de setiembre de 1931, en que relata una reunión que tuvo con Haya de la Torre -a pedido de este- el 1º de ese mismo mes, en la época más revolucionaria del Apra: "El señor Haya de la Torre -dice Mr. Dearing- me impresionó inmediatamente por su calidez y por su evidente sinceridad. . . Rechazó la idea de ser destructivo o ultra radical. Él parece tener una sincera estima hacia nuestro país, que ha visitado varias veces. . . (Haya) indicó claramente que si su partido llegara a triunfar, esperaría tanta ayuda y comprensión de nuestro gobierno como fuera posible y una verdadera cooperación entre nuestros países" (Davies: 644).

Al parecer, Haya de la Torre deseaba convencer al embajador norteamericano sobre la sinceridad de sus sentimientos, dándole pruebas concretas de su simpatía: "En este momento la situación en los campamentos mineros del norte y en la Smelting Company están agitadas, y el señor Haya de la Torre me ha dicho, como prueba de lo que siente hacia los intereses estadounidenses, que esa misma mañana, a través de sus múltiples conexiones, ha aconsejado a su gente que evite la violencia de cualquier tipo y que use su influencia para lograr un arreglo tranquilo y una aceptación calma de lo inevitable, en y sobre el distrito de Trujillo" (Idem).

Haya logró convencer a Mr. Dearing: "debo pensar que si (Haya) llega a ser presidente del Perú, no tenemos nada que temer, y por el contrario podríamos esperar un gobierno excelente y beneficioso, de tendencia fuertemente liberal, que aseguraría la justicia en lo principal, e iniciaría un período de confianza y bienestar" (Idem). Davies aporta numerosas evidencias de que esta conversación no fue un incidente aislado; al contrario.

Quizás, entonces, sea injusto acusar a los líderes del Apra de traicionar sus ideales primigenios. Habría que pensar más bien que ellos se limitan a continuar
la vieja escuela política en la que han sido formados.

lunes, 22 de octubre de 2007

jueves, 18 de octubre de 2007

A sólo 1 sol el metro cuadrado

El día 7 de junio en el diario oficial El Peruano se publicó la Resolución Suprema Nº 005-2007, en la que el presidente Alan García le vendía al Club de Regatas Lima un terreno colindante de 444 470.37 metros cuadrados, propiedad del estado peruano, a la irrisoria suma de a tan sólo S/. 1 (un sol) el metro cuadrado. Indudablemente el terreno está subvaluado.
¿Así vale el Perú para usted, Sr. Garcia?, ¿qué hay detrás de todo esto?.

García y el Regatas
Por César Hildebrandt

Ahora resulta que el doctor García ha presentado su solicitud para ser socio del Regatas. ¿Qué es esto? ¿Una contraprestación? ¿Parte de una promesa que Garrido Lecca le hizo a García a la hora de hacerlo firmar el papel a favor del club?


El doctor García se ha presentado como “postulante ajeno”, es decir sin vínculo familiar alguno con algún miembro del club (no es hijo ni nieto de socio y tampoco es hijo político de alguien que tenga esa membresía).

Veamos. Si al doctor García le abren las puertas del Regatas, como sin duda sucederá, deberá abonar, de entrada, 30,000 dólares, más 10% de esa cuota por cada hijo. Esto hace una suma de 48,000 dólares –incluyendo al precioso Federico Danton, que parece ser el real y comprensible motivo de esta postulación–.

Ahora bien, como el doctor García gana sólo dieciséis mil soles mensuales (¡pobre!) y tiene gastos personales que afrontar, ¿de dónde sacará 48,000 dólares para esta operación de ascenso social, para este tardío y tierno sacrificio de padre engreidor? ¿O es que el Regatas no le va a cobrar nada y lo va a declarar socio honorario por el manchado regalito de hace unos pocos meses?

Video del fallo al cura Christian Von Wernich

domingo, 14 de octubre de 2007

Christian Von Wernich, el sacerdote del terror

En la Argentina, el día martes 9 de octubre del 2007, el Tribunal Oral 1 de La Plata sentenció al ex capellán de la policía Bonaerense, el sacerdote Christian Von Wernich, de 69 años, por su participación en 7 homicidios calificados, 31 casos de tortura y 42 privaciones ilegales de la libertad, durante la dictadura militar en la Argentina (1976 - 1983). El sacerdote deberá cumplir su condena de 50 años en el penal de Marcos Paz, ubicado en la provincia de Buenos Aires.

La matanza por la que le cayó todo el peso de la ley al religioso fue la de siete jóvenes estudiantes de secundaria en la Ciudad de La Plata. Ellos eran Domingo Moncalvillo, María del Carmen Morettini, Cecilia Idiart, María Mainer, Pablo Mainer, Liliana Galarza y Nilda Salomone.

A continuación un extracto del informe de la CONADEP; del Testimonio de Julio Alberto Emmed, ex oficial de la Policía bonaerense quien declaró su participación en el grupo que se llevó a María del Carmen Morettini, Cecilia Luján Idiart y Domingo Héctor Moncalvillo de la Brigada de Investigaciones de La Plata donde estaban ilegalmente detenidos.


Nunca Más - Informe de la Conadep - Septiembre de 1984

(Testimonio del ex policía Julio Alberto Emmed, Legajo N° 683)
«En el año 1977 revistaba como agente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. A fines del 77 o principios del 78 se me llama al despacho del Comisario General, en presencia del padre Christian Von Wernich... y se me pregunta si con un golpe de yudo era yo capaz de dormir a una persona en el pequeño espacio de la parte trasera de un vehículo... En otra ocasión se nos explica que se iba a retirar de la Brigada de La Plata a tres subversivos "quebrados", los cuales habían colaborado con la represión para ser trasladados al exterior; según se les había prometi do... Ya se les habían fabricado documentos de identidad, pero si bien los mismos estaban a nombre de los subversivos, las fotos correspondían a miembros de la policía... En el primer viaje, con estos documentos viajaron el cabo primero Cossani y dos oficiales de la policía femenina, dejando establecidos los lugares donde presuntamente se habrían de hospedar los ex subversivos. Es así como comienza a realizarse el primer operativo. Salimos de la Jefatura con tres vehículos. En la Brigada de Investigaciones de La Plata nos esperaba el padre Christian Von Wernich, quien había hablado y bendecido a los ex subversivos y les había hecho una despedida en la misma Brigada. La familia (que tenía que esperarlos en Brasil) les había mandado flores. Los tres ex subversivos -dos mujeres y un hombre- salen en libertad de acción, sin esposas, para ellos nosotros éramos simples custodios que teníamos que llevarlos a Aeroparque y embarcarlos. Se nos había dado expresas instrucciones de que no portásemos armas, pero por temor a que se simulara un enfrentamiento y nos liquidaran a nosotros mismos, decidimos llevar las armas de la repartición y un arma personal. En el coche donde iba yo -el móvil N° 3- se encontraba el padre Christian Von Wernich.

(...) el N.N. era un joven de 22 años aproximadamente, cutis blanco, pelo castaño que había vivido en las cercanías de La Plata hasta el camino General Belgrano.
(...) se iban a pedir las condiciones de cada móvil por "handly" y esto significaría la señal. Al llegar a "Móvil tres", yo debía pegar el golpe que adormecería a la persona. Pego el golpe cerca de la mandíbula pero no logro desvanecer al joven, Giménez saca la pistola reglamertaria. Cuando el N.N. ve el arma se precipita contra ella y se entabla una lucha, que me obliga a tomarlo del cuello y le descargo varios golpes en la cabeza con la culata de mi arma. Se le producen varias heridas y sangra abundantemente, tanto que el cura, el chofer y los dos que íbamos al lado quedamos manchados... Los tres vehículos entran por una calle lateral de tierra hasta un paraje arbolado, allí estaba el oficial médico Dr. Bergé.
(...)
Se desciende a los tres cuerpos de los ex subversivos que en ese momento estaban vivos. Los tiran a los tres sobre el pasto, el médico les aplica dos inyecciones a cada uno, directamente en el corazón, con un líquido rojizo que era veneno. Dos mueren pero el médico da a los tres como muertos. Se los carga en una camioneta de la Brigada y los lleva a Avellaneda. Fuimos a asearnos y cambiarnos de ropa porque estábamos manchados de sangre. El padre Von Wernich se retiró en otro vehículo. Inmediatamente nos trasladamos a la Jefatura de Policía donde nos esperaba el Comisario General Etchecolatz, el padre Christian Von Wernich y todos los integrantes de los grupos que habían participado en el operativo. Allí el cura Von Wernich me habla de una forma especial por la impresión que me había causado lo ocurrido; me dice que lo que habíamos hecho era necesario, que era un acto patriótico y que Dios sabía que era para bien del país. Estas fueron sus palabras textuales...».



Declaraciones de los testigos previo al juicio:
(Diario "Página/12", 08-Oct-2006)


Después de la primera sesión de torturas Luis Velasco, que tenía 20 años, se topó con Von Wernich en la brigada de investigaciones de La Plata. Era julio de 1977. El sacerdote le puso una mano en el pecho y se burló: “Uy, te quemaron los pelitos”. Velasco pasó otro tramo de su detención en Arana, en el Pozo de Banfield y en la Comisaría 5a. En todos lados reaparecía el capellán. “Tuve una relación extraña con él –repasa–. La primera vez que lo vi trató de demostrarme que sabía mucho de mí y de mis hermanos. Me puse muy nervioso y me dijo ‘tranquilo, soy primo de Monona’, la mujer de mi tío. Tenía una foto mía, que le había dado mi familia creyendo que iba a localizarme. Nunca les dijo nada”, cuenta.

“A mí me sorprendía que el tipo daba su nombre. Una vez le pregunté qué sentía cuando veía torturar y me dijo que nada. También tuvimos una discusión porque él decía que no debíamos odiar porque nos hubieran torturado”, recuerda. En otro de los diálogos siniestros que Luis presenció y ahora trae a la memoria, Héctor Baratti, quien había sido detenido junto con su mujer Elena de la Cuadra, que estaba embarazada, le dijo a Von Wernich: “¿Qué culpa tiene mi hija de haber nacido en cautiverio?” La respuesta, cuenta Velasco, fue: “Los hijos tienen que pagar la culpa de los padres y no se los vamos a dar a los abuelos para que críen terroristas como ustedes”.

Luis se fue del país poco después de recuperar la libertad. Vive en España, desde donde habla con Página/12. Tenía planeado venir de visita en estos meses “pero no voy a ir ahora, estoy con miedo con la desaparición de López”, confiesa. “Evidentemente la situación está tensa y todo se concentra en el próximo juicio”, dice. “Soy consciente de que la mayoría de los cargos contra Von Wernich se basan en mi testimonio, es un duro honor que me toca. Tengo presiones familiares para no declarar, pero siempre lo hice y no voy a dejar de hacerlo. Pienso pedir protección y viajar. Más allá del miedo no es momento de ceder al chantaje”, se planta.

Osvaldo Papaleo conoció a Von Wernich durante su detención en Puesto Vasco, entre marzo y octubre de 1977. “No era un curita guacho, era un hijo de puta. Cuando volvió la democracia andaba en un BMW. Era un jetón, en el Puesto venía a hablarnos en grupo o individualmente. Decía que el país estaba en una guerra. Defendía la dictadura, a Camps, y tenía discurso antisemita”, describe Papaleo. Para él “es de sentido común” declarar al juicio oral contra Von Wernich. “Es un compromiso con la sociedad mantener nuestros dichos y tratar de que se condene a los represores. No podemos dejar que un pedazo de la historia no se cuente”, advierte.

Durante el Juicio por la Verdad en la Plata, Papaleo sostuvo: “Von Wernich no venía en función de ser asesor espiritual (...) venía en función de interrogador (...) conocía las declaraciones nuestras sacadas bajo tortura”. Convencido de volver a testificar le dice a este diario: “Yo declaro lo que vi y lo que sé. Cuando uno pasó por un campo de concentración queda vacunado contra el miedo”, dice. “Me sensibiliza la situación con López, me confunde un poco, pero no lo siento como un peligro inminente”, señala.

Juan Ramón Nazar tiene 75 años, sólo dos menos que Jorge Julio López. Desde que comenzó la búsqueda del albañil, se pega a la radio todas las mañanas. “Siento desazón. Se me reactualiza todo lo vivido y con los días empiezo a temer que esto tenga las mismas características de lo que viví hace treinta años”, dice apesadumbrado. Nazar fue secuestrado en julio de 1977. Acababa de llegar a su casa después de cerrar la edición del diario La Opinión de Trenque Lauquen que dirigía y aún dirige. “Mi posición era crítica hacia la dictadura militar, no anduve con condescendencias”, explica. Las primeras cuarenta y ocho horas estuvo en una celda, vendado, sin que nadie le dijera nada. Luego lo llevaron a Puesto Vasco, donde se encontró con Jacobo Timerman “que cuando lo liberaron me dejó un pullover, un par de medias y una toalla”, rememora con afecto.

En ese centro clandestino Nazar recibió la “visita” de Von Wernich. “Yo estaba en una celda de dos por uno y de pronto apareció un sacerdote con sotana. Dijo que venía a verme porque había sido cura en mi zona, 25 de Mayo. Que venía a darme auxilio espiritual. Le contesté que no comprendía su presencia, visitando a un desaparecido, y que no necesitaba ese auxilio en circunstancias tan irregulares. Fue un diálogo tenso, nunca volvió”, relata. A Nazar lo liberaron después de catorce meses. Recién supo quién era el capellán cuando se presentó en la Conadep y le mostraron una foto. “Estoy dispuesto a declarar ante la Justicia cuantas veces sea necesario. No tengo miedo de hacerlo ni voy a pedir protección. Lo que tengo es preocupación”, asegura.

María Mercedes Molina nació en la Brigada de Investigaciones platense en abril de 1977. Su mamá, Liliana Galarza, estudiante de arquitectura, está desaparecida. Cuando se enteró de que Von Wernich la había bautizado, sintió “mucho asco”. “Me da asco cada día de mi vida, es algo que me terminó de convencer de que yo no era parte de la Iglesia católica”, dice. En la ceremonia, según algunos testimonios, estuvieron Camps y el ex comisario Etchecolatz. A Mercedes sus abuelos lograron sacarla del centro clandestino y por su abuelo supo que el capellán “les mentía a los familiares, les decía que no hicieran ruido, que no preguntaran ni presentaran hábeas corpus, ya que se estaban exiliando y los podrían perjudicar. Mis abuelos eran creyentes y confiaban en Von Wernich, hacían todo lo que les decía.” Mercedes es querellante en el juicio que se hará contra el sacerdote y todo indica que tendrá que declarar. “La situación por la desaparición de López me tiene shockeada, reaviva la historia. Pero no tengo miedo. Empiezo a pensar que algo pasó, que se busca amedrentar, para que testigos y querellantes nos quedemos quietos”, analiza. “Espero que esto no frene los avances de la Justicia. Al terrorismo no se le puede responder replegándose”.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Recordando Aquella Década Nefasta (1990-2000)

* Fujimori: ¡¿Y no tengo con qué taparlo?!
Corría el año 1995, los socios de la mafia Fujimori y Montesinos dialogaban, hasta que Fujimori advierte que su hijo (Hiro Fujimori) los estaba grabando.

Fujimori: ¿No daña lo otro?
Montesinos: No, no, desde luego que no daña porque...
Fujimori: Ya, y seguramente asegura para otras cosas
Montesinos: Claro, definitivamente claro, asegura para otro tipo de cosas, de otro tipo
Fujimori: Ya, para lo otro; hay tiempo, incluso yo he estado preocupado
Montesinos: Si, que salga esto mañana...
Fujimori: Que salga esto mañana, ¡¿y no tengo con qué taparlo?!
(breve silencio en la conversación)
Fujimori: ¿Eso graba voz también Hiro?
(...)



Él era más que un simple asesor.
No había ningún camino en este mundo por el cual él (Fujimori) no podría tener conocimiento exacto de lo que ocurría.
Todo lo que Montesinos hacía, tuvo que tener la aprovación de Fujimori.


* El siguiente video es un extracto del documental "Latin America`s First Media Dictatorship" , el cual muestra cómo es que los medios de comunicación fueron cómplices del régimen dictatorial de Alberto Fujimori.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Fujimori Extraditado

A pesar del desinterés del gobierno peruano por la extradición del prófujo ex-dictador Alberto Fujimori, se hizo justicia. El Viernes por la mañana el presidente de la Segunda Sala Penal de Chile, juez Alberto Chaigneau comunicó el fallo de la justicia chilena dando lugar a la extradición del ex-dictador Alberto Fujimori. El juez chileno aseguró que fueron aceptados siete casos para la extradición, cinco casos de corrupción y dos de derechos humanos.

Cabe recordar que los casos de las matanzas en Barrios altos y la Cantuta fueron unánimes.

Y a todo esto, ¿cómo marchará la alianza entre el Apra y el Fujimorismo?, esto pareciera que le ha caído como un baldazo de agua fría al presidente Alan García, quien aún permanece en silencio, un silencio cómplice que ya veremos como anda en el transcurso de los siguientes días.

Por otra parte, el parlamentario aprista Javier Valle Riestra, aseguraba que no se había comprobado la responsabilidad de Fujimori en los casos de las matanzas en Barrios Altos y la Cantuta. En ese sentido, Valle Riestra estimó que la Corte Suprema de Chile denegaría el pedido de extradición de Fujimori.

Bueno pues, a la escopeta de dos cañones le salió el tiro por la culata.

domingo, 9 de septiembre de 2007

¿Y cómo va la extradición de Fujimori por parte del gobierno?



¿Qué los une? Es simple, los une el crimen, el delito y sobre todo la IMPUNIDAD.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Rafael Rey: Un Ministro Insensible e Inepto

Tras el terremoto del dia miércoles 15 que dejó destrucción y muerte, con el 90% del departamento de Ica destruido y con el fatídico saldo de más de 500 víctimas mortales, el hoy Ministro de la Producción del gobierno aprista no tuvo mejor idea que lanzar un dizque "Pisco" con 7.9 grados de alcohol (¿tan imbécil será que no se ha tomado el trabajo de enterarse que por normas técnicas el pisco tiene entre 38 a 48 grados de alcohol?), y todo esto en alusión al terremoto de magnitud 7.9 Mw. Rafael Rey no solo nos demuestra una vez más su falta de sensibilidad, sino también, su ineptitud.

Por lógicas razones la "genial" idea del Ministro Rafael Rey no tuvo una acogida favorable, y no le quedó más que desistir a semejante estupidez.

martes, 10 de julio de 2007

Dance, Monkeys, Dance

Un brillante corto realizado por Ernest Cline, quien describe al hombre (Homo sapiens sapiens) al mejor estilo irónico, aludiendo a nuestro pariente homínido más cercano el chimpancé (Pan troglodytes).